¿El soldado Gil Pérez se teletransportó desde 1593 al siglo XVI? Cuarto Contacto Mx

¿El soldado Gil Pérez se teletransportó desde 1593 al siglo XVI?

Share This

La teletransportación constituye uno de los principales retos de la física moderna, puesto que consiste en desplazarse de un sitio a otro, sin importar la distancia, de forma instantánea.



 ¿La teletransportación puede ser real? La siguiente historia al parecer viene a demostrar que más pronto de lo te imaginas, esta puede convertirse en la forma más frecuente de viajar.

Precedentes históricos de la teletransportación

En los registros históricos oficiales de México existe un curioso relato que data del año 1593, en el cual se describe cómo en medio de la noche repentinamente apareció un soldado de la nada, con notables signos de aturdimiento, en la plaza mayor de Ciudad de México, que estaba resguardada por centinelas locales.

El soldado aparecido era completamente diferente a los centinelas locales, desde sus rasgos raciales, su indumentaria y el idioma en el que se expresaba. El mismo fue retenido por las autoridades de la ciudad para ser interrogado al día siguiente, luego de muchas indagaciones pudieron determinar que el mismo era originario de España y guardia del Palacio del Gobernador de Manila, en Filipinas, no representaba amenaza alguna.


Pocas semanas después con ayuda de un traductor pudieron obtener el testimonio completo del soldado filipino, él indicó no entender lo qué había ocurrido. Solo relató que se encontraba esa tarde ya por terminar su guardia en la entrada del palacio gubernamental de Manila, cuando de pronto sintió una indescriptible fuerza que lo atrajo, provocándole un enorme aturdimiento, para luego aparecer en la plaza mayor de México en medio de la noche.

En principio las autoridades no podían creer la declaración del soldado filipino, pero al cotejar su testimonio con el ofrecido por el resto de los soldados mexicanos, que se encontraban de guardia en la plaza mayor la noche de los acontecimientos, sin poder entender lo que había sucedido, lo registraron tal cual pasó y procedieron a deportar al soldado filipino a su país de origen.


¿Cómo pudiera funcionar la teletransportación?

Así como el caso expuesto anteriormente existen infinidad de testimonios y evidencias de toda índole, las cuales puedes conseguir diseminadas en la red, y que además están siendo recabadas por un destacado equipo de investigadores, dispuestos a comprender estas experiencias, para perfeccionar este medio de transporte y presentarlo al mundo como una alternativa real en muy poco tiempo.

Este equipo de científicos se está moviendo con mucha cautela, para que las mafias elitistas no le cierren el paso a su investigación, hasta ahora solo se sabe de ellos que constituyen un equipo multidisciplinario, originario de diferentes países de Europa del este y algunos asiáticos, así como han dejado entrever ciertos avances, como la posible explicación de la experiencia del soldado filipino, pero no han revelado su identidad.

Estos investigadores saben a lo que se están enfrentando, por lo que han decidido no causar tanto revuelo mientras su trabajo esté en proceso, sino solo cuando presenten al mundo los resultados definitivos de su proyecto, mediante el valioso aporte de un medio de transporte alternativo, altamente eficiente, económico y sin daño al medio ambiente, por lo que desde ya la Real Academia de las Ciencias de Suecia, debería ir preparándoles un Premio Nobel.



Estos investigadores han dejado entrever que la experiencia del soldado filipino, pudo haberse tratado de una teletransportación a distancia, que pudo ser realizada por algún científico que estaba probando la efectividad de su láser transportador, convirtiéndolo sin que este lo supiera, en su individuo experimental.

El equipo explica que este tipo de láseres transportadores deben ser apuntados al abdomen de la persona que ha de ser teletransportada, puesto que allí se encuentra el centro de gravedad del individuo y funcionan mediante el poder que tienen, para desintegrar el ente físico del ser en millones de partículas, para luego reconstruirlo en otro lugar equis distante, a partir de su material genético.

Por suerte para el soldado filipino su integridad física fue reconstruida en un lugar seguro y en tierra firme, porque pudo haber aparecido en cualquier parte del planeta, en un sitio inhóspito o en el medio del mar, pues resulta evidente que quien le apuntó a distancia con el láser transportador no tenía completo control del artefacto, por eso eligió a alguien al azar y no lo usó en sí mismo.

Post Bottom Ad

Pages