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DE ESPAÑA PARA EL MUNDO

IMPRESIONANTE: 6 misterios de la última cena

Tras este cuadro existen ciertos mensajes ocultos sobre la religión, que no podían ser mostrados en su época para que da Vinci no fuera acusado de hereje. Pero ahora, estos misterios religiosos pueden ser desvelados.

1º- Tadeo, es representado a la derecha, el penúltimo. Sus facciones son similares a las de el propio Leonardo.
No es por casualidad que se encuentre de espaldas a Jesus, de hecho esta posición fue pintada con el motivo claro, la desconfianza que tenía Leonardo da Vinci a la creencia del cristianismo. Se notaba escéptico  y en esa época hubiera sido tildado de hereje, por lo que se cuidó mucho de no parecerlo. Pero aun hay más.

2º- Simón Zelote. El apóstol situado a la derecha del todo. Su cara es una copia del busto de Platón, y este, era un personaje mal visto por la iglesia. De hecho, como pudimos leer o ver la película del Nombre de la Rosa de Umberto Eco ambientada en el S XIV.  Vemos que toda la trama la genera un libro de Aristóteles (discípulo de Platón) que haría temblar los cimientos de la iglesia católica.
3º- El gemelo de Jesús, Tomas.  Son muchos los que creen que el apóstol Tomas era realmente el hermano gemelo de Jesús, incluso Leonardo también lo creía. Y lo dejó plasmado en el cuadro.

¿Quién fue realmente Jesús?

4º- El Misterio de María Magdalena. Seguramente, muchos habremos visto “El código da Vinci”, un libro que expone la presencia de María Magdalena como figura principal en la vida de Jesús. Algo negado por una sociedad aun machista y más hace 2.000 años. Pero no es negada únicamente por machismo. La iglesia entiende la diferencia entre el amor de un padre y el amor de una madre. Mientras que el amor de una madre es incondicional, el de un padre responde a resultados. Para la iglesia católica, el amor paterno era el motivo perfecto para controlar a los creyentes. Era más fácil dominarlos si se portaban “bien” que si sabían que eran amados siempre. Se trata pues de una estrategia de control hecha por la Iglesia. Leonardo lo sabía, y aunque no pudo representarla en el centro de la cena (porque sería impropio para esa época), pudo representarla lo más próximo a Jesús.
Por supuesto, la vistió como otro apóstol, pero sus facciones se ven claramente femeninas.
5º- Ahora veamos el siguiente mensaje que intenta transmitir Leonardo da Vinci. 
Llama la atención que el único cuchillo que hay en la mesa se encuentra en las manos de Pedro. Sostiene el cuchillo de una manera extraña, casi antinatural. Resaltar la presencia del cuchillo en la mano de Pedro se debe a que el pintor trata de trasmitir un sentimiento muy humano que pudo tener Pedro: envidia hacia Jesús. Pedro se da cuenta de que las figuras de Jesus y María se levantaría una nueva religión, y como co-fundador, se sentía ultrajado. De hecho, su hermano Andrés, se ve sorprendido por la actitud de Pedro y levanta las manos en señal de que él no tiene nada que ver.
6º- Después de ver los casos anteriores, parece que la falta de fe de Leonardo empieza a ser evidente, no pinta apóstoles divinos llenos de comprensión, sino personas con sentimientos mundanos… como cualquier persona. Otro ejemplo de esto, sería las aureolas. En aquella época, los personajes de los cuadros con figuras santas eran representados con una aureola para diferenciarlos de los no-santos. En cambio  Leonardo da Vinci no lo hizo… por supuesto, no fue un descuido.
Existen algunas peculiaridades más sobre el cuadro, indicios, misterios sin resolver de importancia menor, como: ¿por qué Judas es el único vestido con 3 colores? o ¿Por qué no aparece ningún cáliz? Posiblemente, con el tiempo este cuadro nos aportará más pistas sobre todo aquello que Leonardo nos quería decir sobre “LA ÚLTIMA CENA”.

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