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DE ESPAÑA PARA EL MUNDO

ESTOS SON LOS SIETE MEGALITOS MÁS IMPRESIONANTES DEL MUNDO

Expresados en todas sus formas y variedades, los monumentos megalíticos nos trasladan a un tiempo en el que el misterio estaba presente en la vida de los seres humanos.
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GOBEKLI TEPE (TURQUÍA)

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt, emprendió una misión de reconocimiento en el sur de Turquía, en octubre de 1994. En los alrededores de una aldea cercana a UrfaSchmidt localizó un montículo que los lugareños llamaban Göbekli Tepe, «colina panzuda». Pronto se dio cuenta que el montículo no era natural, sino resultado de la actividad humana. En su superficie hallaron fragmentos dispersos de piedra caliza y gran cantidad de astillas de sílex.
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STONEHENGE

Este monumento que se erige en la planicie de Salisbury, en el condado de Wiltshire (a unos 130 km al oeste de Londres), es probablemente, la estructura megalítica más famosa del mundo. Pero lo cierto es que sabemos poco sobre quiénes lo levantaron y qué función cumplía.
Este imponente conjunto empezó a erigirse hace cinco mil años todavía no sabemos por qué se edificó ni las razones que llevaron a su olvido 1600 años después.
Su construcción se desarrolló a lo largo de unas ochenta generaciones, durante unos 1.600 años.
El conjunto que hoy vemos está compuesto por un círculo interior con seis grandes bloques de piedra rematados por tres colosales dinteles y por un círculo exterior de diecisiete monolitos con dinteles. Fue construido en Gales y transportado a Inglaterra.
El monumento megalítico incluyó en su día unos 162 elementos pétreos. La imagen actual no tiene más de medio siglo de antigüedad: se remonta a 1964, cuando las estructuras líticas fueron trasladadas por última vez. Sólo siete de los 25 soportes (y dos dinteles) que se mantienen en pie permanecen inalterados. Los otros han sido levantados y reparados al menos en una ocasión, y en el siglo XX varios megalitos fueron asentados en hormigón.
La extraordinaria inversión de tiempo y esfuerzo humano que requirió la edificación de Stonehenge sugiere que estaba diseñado con un propósito especial, y la interpretación más aceptada actualmente es la de que fue un centro ritual prehistórico alineado con el movimiento del Sol.
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DOLMEN DE MENGA (ANTEQUERA)

Ubicado en una pequeña elevación de la vega antequerana próxima a la ciudad de El Torcal, se erige el magnífico conjunto megalítico de Antequera, quizá el más impresionante de Europa y uno de los más antiguos, con 5.800 años.
El dolmen de Menga fue descubierto por Agustín de Tejada (1587) y estudiado por Rafael Mitjana(1847). El corredor de entrada sobrecoge con cuatro inmensos ortostatos a la izquierda y otros tantos a la derecha, cubiertos con gigantescas losas. Está orientado hacia el noreste, a la poderosa Peña de los Enamorados o del Indio, una montaña cuya forma recuerda un rostro humano a la que probablemente el hombre prehistórico dio un halo sagrado o mágico. Algunos elementos parecen confirmarlo: las enigmáticas figuras que están grabadas en la pared de la entrada con símbolos de rituales y ceremonias mágicas así como las pinturas rupestres de la cueva que se halla en el cerro.
Se trata de una de las cumbres de la arquitectura adintelada de la Prehistoria europea, sobresaliente por sus grandes dimensiones con losas de hasta 180 toneladas. Realmente imposible de imaginar cómo llegaron allí.
Después, una ligera discontinuidad marca el paso hacia la gran cámara funeraria, en la cual llaman la atención tres enormes pilares, un recurso constructivo excepcional en el megalitismo europeo. Detrás del tercero se localiza un extraño pozo excavado en la roca, de 19,50 metros de profundidad y 1,50 de diámetro. 
No se conoce la explicación a este profundo hoyo perfectamente cilíndrico ya que  se trata de un elemento extraño a la arquitectura megalítica. Podría ser coetáneo a su construcción pero no se sabe a ciencia cierta porque ya había sido excavado en 1847, antes de las excavaciones más modernas. Según algunas cronologías extraídas de muestras de carbón (3790 a. C. y otra de 3730 a. C.), se supo que Menga había sido construida más de mil años antes de lo que se creía hasta aquel momento. Es pues tal vez, el más antiguo de Europa.
Según la teoría aceptada, los dólmenes estarían orientados hacia el amanecer del día en que comenzaron a construirse, y fija unas orientaciones concretas para Antequera. Tras varios estudios y, a pesar de que algunos arqueólogos prefieren ofrecer explicaciones ritualistas convencionales, los expertos llegaron a la conclusión de que su fin no era la observación de un orto solar determinado, sino que, en momentos puntuales del año, la luz del astro rey inundara el reino de los muertos en el interior de los sepulcros. 
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TAULAS DE MENORCA

La Península Ibérica está plagada de monumentos megalíticos que sabemos que están orientados al cielo. Las Taulas de Menorca, por ejemplo, siguen un patrón muy determinado en relación a las estrellas de la cruz del sur. Hay catalogadas cerca de cuarenta que desafían nuestros preceptos sobre el hombre neolítico 
¿Fueron erigidas las Taulas menorquinas con un propósito astronómico o para significar la existencia de una raza de gente colosal? ¿De qué querían defenderlas los hombres del neolítico al construir murallas a su alrededor?
Las Taules de Menorca son una construcción neolítica singular, única en su género, para la que los arqueólogos no han encontrado aún una respuesta convincente.
Se ha dicho que eran una especie de ara de sacrificios, un pudridor donde descarnar un cadáver e, incluso, la columna central de un tejado de madera pero, en honor a la verdad, ninguna de estas hipótesis ha podido ser corroborada.
A finales de los años 30 del siglo pasado, la doctora Margaret Murray descartó estas ideas, con un equipo de la Universidad de Cambridge, al no poder hallar restos de vigas de madera ni materia orgánica. Fue entonces cuando se inclinó en definir los talayots como un recinto de adoración a la Taula en sí.
Otro arqueólogo, Waldemar Fenn, que vivió durante más de veinte años en Menorca, señala que las Taulas estarían relacionadas con la creencia de que la isla surgió del mar y añade que contienen datos astronómicos básicos que se ampliaron, posteriormente, con la construcción de los recintos y los menhires que las rodean.
Así, observa como las diagonales de la piedra superior poseen ángulos iguales o muy cercanos a los 23,5º que forman el ecuador  y la elíptica o que los lados biselados de la piedra capitel rondan los 11,5º de la Luna al acercarse al cénit por el lado sur o a los 10º de las estrellas circumpolares.
Resulta fascinante pensar cómo llegaron a conocer todos estos datos hace 4.400 años desarrollando, además, sorprendentes técnicas para tallar la piedra calcárea con instrumentos de bronce con una precisión envidiable que les permitía hacer encajes parecidos a los muros incas. ¿Quién les enseñó?
Además, las Taulas menorquinas son una verdadera obra maestra de potencia y equilibrio. No resulta nada fácil, sin la ayuda de grúas o poleas, levantar una pesada losa y colocarla sobre otra de características semejantes. Lo más probable es que hicieran un agujero con las medidas de la base y levantaran un muro de contención con piedras que después rellenarían de tierra para hacer una rampa por la que arrastrarían la roca capitel hasta la posición deseada. ¿Para qué tanto esfuerzo? Nadie puede explicarlo, lo que hace que, siendo una obra humana, les taulas irradien una fuerza sobrehumana.
Los trabajos de eruditos humanistas pre-científicos, como los del historiador Juan Bautista Binimelis, autor de la obra “Nueva historia de la isla de Mallorca”, publicada en 1593, concluía que “los fabricantes de tales edificios, forzosamente tenían que ser gigantes o demonios".

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